No hay ley de Murphy más exacta: tu impresora decidirá fallar justo cuando tengas que imprimir ese contrato urgente o el trabajo final de la universidad. De repente, una línea negra cruza la hoja o aparecen manchas repetitivas que arruinan la presentación.
La buena noticia es que, en el 90% de los casos, tu impresora no está «rota»; solo está sucia. Las impresoras láser son verdaderos caballos de batalla, pero acumulan polvo de papel y residuos de tóner que necesitan atención. En esta guía, te enseñaremos el mantenimiento de impresora láser básico que realizamos en el taller para que tú mismo lo hagas en casa y ahorres dinero en servicio técnico.
¿Qué es el mantenimiento preventivo de una impresora?
El mantenimiento preventivo consiste en la limpieza física de los componentes internos (rodillos, corona y contactos) para evitar obstrucciones. A diferencia de las impresoras de tinta que se secan, las láser sufren por la acumulación de residuos sólidos (polvo y tóner) que bloquean los sensores.
Herramientas y Precauciones Básicas
Para limpiar sin dañar, necesitas entender qué tocar y qué NO tocar:
- El enemigo: Es el polvillo de papel y el tóner residual.
- La herramienta: Un paño de microfibra seco (que no deje pelusas) y alcohol isopropílico (solo para exteriores o vidrios, nunca sobre el rodillo verde del tambor).
- El Hilo de Corona: Muchas impresoras Brother (como la serie HL-1200 o L2300) tienen una pestaña verde o azul en la unidad de tambor. Mover esa pestaña de lado a lado limpia el hilo eléctrico que carga el papel. Si ese hilo está sucio, verás líneas verticales blancas o negras.
3 Errores comunes que dañan tu impresora al limpiar
Aquí es donde muchos usuarios estropean sus máquinas involuntariamente:
- Error #1: Soplar la impresora. ¡Nunca lo hagas! Al soplar, empujas el polvo hacia los sensores láser o la placa madre. Usa una aspiradora de baja potencia o un paño que atrape el polvo.
- Error #2: Tocar el cilindro verde (Tambor
